Salud

El nuevo proyecto de Cruz Jiminian: el Hospital de la dignidad

El nuevo proyecto de Cruz Jiminian: el Hospital de la dignidadImagen ilustrativa del contenido de ejemplo.

Tras más de dos décadas con la idea de crear un centro para personas de escasos recursos que enfrentan enfermedades terminales, el doctor Félix Antonio Cruz Jiminián inició la construcción del denominado Hospital de la Dignidad, un proyecto destinado a ofrecer atención y aliviar el sufrimiento de pacientes para quienes ya no existen posibilidades de curación.

El primer picazo fue realizado el pasado 4 de septiembre en el sector Bienvenido, en Manoguayabo, donde se levantará el centro que, según explicó el médico durante un reportaje de N Investiga, busca garantizar condiciones dignas a personas que atraviesan sus últimos días sin recursos para costear los cuidados necesarios.

Cruz Jiminián relató que la iniciativa surgió de las visitas que realiza a comunidades vulnerables, donde ha encontrado pacientes con cáncer y otras enfermedades graves que permanecen en viviendas precarias, con dolores intensos y sin acceso adecuado a medicamentos para aliviarlos, oxígeno o asistencia médica permanente.

El médico recordó especialmente el caso de un niño con un tumor cerebral cuyos padres, ambos de edad avanzada, pedían ayuda mientras el pequeño sufría. Según explicó, aquella experiencia le hizo pensar en la necesidad de contar con un lugar donde pudiera ofrecerse una atención que muchas familias pobres no están en condiciones de pagar.

“Los pobres no mueren con dignidad”, expresó Cruz Jiminián al explicar la motivación detrás del proyecto.

Una primera etapa de 30 habitaciones

La construcción contempla inicialmente 30 habitaciones tipo cabaña, además de cocina, lavandería, consultorio médico, sala de emergencias, cámara frigorífica y área de recepción. Cada espacio tendrá entre 19 y 20 metros cuadrados, baño propio y áreas para el paciente y los familiares que deseen acompañarlo.

La inversión estimada para esta primera etapa asciende a RD$32 millones, aunque el proyecto contempla ampliar posteriormente la capacidad del centro hasta alcanzar unas 200 habitaciones.

De acuerdo con Cruz Jiminián, el establecimiento estará dedicado exclusivamente a pacientes en etapa terminal, con una estancia máxima prevista de 30 días por persona. La selección se realizaría mediante referimientos desde los hospitales, con la participación de médicos especializados en cuidados paliativos.

El doctor explicó que el objetivo no será realizar tratamientos para curar la enfermedad, sino garantizar que los pacientes reciban alivio del dolor, oxígeno cuando lo necesiten, asistencia para alimentarse e higiene adecuada, evitando que atraviesen esa etapa en condiciones de abandono.

El diseño también contempla un pasillo que permita al personal de enfermería mantener vigilancia constante sobre los pacientes, así como un sistema de distribución de oxígeno por tuberías para reducir costos operativos.

Donaciones y apoyo para sostener el centro

Cruz Jiminián indicó que la construcción ha comenzado gracias a las contribuciones de donantes particulares. Entre ellos mencionó a un ciudadano identificado como Felipe Ángeles, quien aportó inicialmente US$100,000 y posteriormente realizó una segunda contribución por la misma cantidad.

Según el médico, también ha recibido otros aportes económicos, aunque advirtió que los recursos reunidos todavía deben complementarse para cubrir los costos de construcción y equipamiento.

Como parte del modelo de sostenimiento, propuso que personas e instituciones apadrinen las habitaciones, con una contribución mensual estimada en RD$20,000 por cada espacio.

Asimismo, espera que el Gobierno contribuya con el nombramiento del personal sanitario y que los Comedores Económicos continúen facilitando la alimentación, como ha ocurrido con otros programas vinculados a su fundación.

El médico sostuvo que la atención de pacientes en etapa terminal requiere personal capacitado y recursos permanentes, por lo que considera necesario el respaldo de las autoridades para garantizar el funcionamiento del centro.

Además, informó que una organización estadounidense enviaría materiales que podrían ser utilizados en las instalaciones y que estableció un acuerdo con la Fundación La Merced, ubicada frente al proyecto, para facilitar el acceso a especialistas y estudios diagnósticos, como radiografías, ecografías y tomografías, cuando sean necesarios.

Un proyecto que busca aliviar el sufrimiento

Cruz Jiminián estima que la primera etapa podría concluir en unos seis meses, aunque reconoció que el plazo dependerá de las condiciones climáticas y de la disponibilidad de recursos económicos.

La iniciativa busca responder a una necesidad de familias que, ante una enfermedad incurable, no siempre pueden costear los cuidados que requiere un paciente durante sus últimos días.

Con el Hospital de la Dignidad, el médico procura crear un espacio donde las limitaciones económicas no impidan recibir atención para aliviar el dolor, mantener la higiene y contar con acompañamiento familiar.

Aunque todavía quedan recursos por conseguir y obras por completar, el proyecto comienza a materializar una idea que Cruz Jiminián asegura haber concebido hace 21 años: ofrecer a las personas más vulnerables cuidados y condiciones dignas cuando la medicina ya no puede curar su enfermedad.