SANTO DOMINGO.- Pese a la aprobación de la Ley General de Juegos de Azar, que establece restricciones para la instalación de establecimientos de apuestas cerca de centros educativos, varias bancas de lotería continúan operando con normalidad en los alrededores de escuelas públicas, según constató un equipo de El Demócrata durante un recorrido realizado la mañana de este miércoles.
En Villa Mella, el equipo identificó bancas de lotería próximas a la Escuela Primaria Leoncio Manzueta y al Centro Educativo Cristo Agua Viva, así como tres establecimientos, uno de apuestas deportivas y dos de lotería, en las inmediaciones de la Escuela Básica María Trinidad Sánchez. En el Distrito Nacional, también fueron observados varios puntos de apuestas cerca de la Escuela Primaria Benito Juárez, ubicada en el sector Cristo Rey.
El artículo 185 de la Ley 86-26 establece restricciones para la instalación de centros de apuestas a menos de 500 metros de entornos sensibles, entre ellos centros educativos, hospitales, iglesias, instalaciones comunitarias y sedes de los poderes del Estado. La disposición busca limitar la exposición de niños y adolescentes a los juegos de azar, en un contexto marcado por las denuncias sobre la proliferación de estos negocios en sectores residenciales y próximos a planteles escolares.
Durante el recorrido, varios padres expresaron su respaldo a la medida y reclamaron que las autoridades garanticen su cumplimiento. Ramón Gómez consideró que la presencia de estos establecimientos perjudica a los estudiantes y advirtió que algunos menores utilizan el dinero destinado a su merienda para apostar; “está muy bien que las bancas de apuestas se retiren de los alrededores de los colegios y de las escuelas”, manifestó.
En tanto, José Peldón sostuvo que el Gobierno debe aplicar la legislación y retirar las bancas ubicadas cerca de los centros educativos, mientras que Ernesto Rodríguez cuestionó la cantidad de establecimientos que, según afirmó, operan en una misma zona. Rodríguez también puso en duda la efectividad de la nueva normativa si las autoridades no fiscalizan su cumplimiento y proceden contra los negocios instalados en lugares restringidos.
La preocupación por esta situación ya había sido expresada semanas atrás por la Federación Nacional de Asociaciones de Padres de Niños en Colegios Privados y Escuelas Públicas (Fenapadres), que advirtió sobre los riesgos de flexibilizar las restricciones para la instalación de bancas y otros negocios de apuestas próximos a las escuelas. Su secretario general, Celestino Contreras, sostuvo que la expansión de estos establecimientos puede afectar el desarrollo de la niñez y agravar los problemas económicos de las familias, por lo que la entidad reclamó priorizar la protección infantil y la creación de espacios educativos, deportivos y culturales.
A partir de este martes, la Dirección General de Juegos de Azar (DGJA), bajo la gestión de Teófilo Quico Tabar, inició sus operaciones con el compromiso de fortalecer la supervisión y regulación del sector. Durante su período de transición, la entidad deberá asumir las medidas administrativas contempladas en las disposiciones de la Ley 86-26, tramitar denuncias y adoptar las acciones correspondientes frente a establecimientos que operen de manera irregular o en lugares prohibidos.
Con la aprobación de la nueva ley, el desafío ahora es garantizar que las disposiciones se traduzcan en acciones concretas de supervisión y cumplimiento. La Dirección General de Juegos de Azar (DGJA), creada para regular y fiscalizar el sector, tiene entre sus atribuciones tramitar denuncias, supervisar a los operadores y adoptar las medidas administrativas correspondientes ante posibles infracciones, por lo que su actuación será determinante para establecer si los negocios detectados cumplen con la normativa y proceder conforme a la ley en los casos que corresponda.

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